Pasaporte digital de hacienda: el formato que se viene para la exportación premium
Europa ya lo exige para algunos cortes y los compradores de China lo empiezan a pedir. Cómo se construye y qué implica para el productor del NEA.
El término "pasaporte digital" lleva un tiempo dando vueltas en las charlas técnicas, pero en el último cuatrimestre dejó de ser un concepto futuro: tres frigoríficos del NEA ya están entregando lotes con un identificador digital que acompaña al producto desde la trazabilidad de campo hasta la góndola europea.
El formato, basado en estándares GS1 y firmado con tecnología de registro distribuido (DLT), incluye datos de trazabilidad, eventos sanitarios, manejo nutricional y huella ambiental aproximada. Para el comprador, es la garantía de que los atributos de marketing —"alimentado a pasto", "carbono neutral", "trazado al nacimiento"— tienen un soporte verificable.
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Qué cambia para el productor
Dos cosas. Primero: el dato del campo dejó de ser un archivo cerrado en la cabaña. Para entrar al circuito premium hace falta exponer información estructurada al frigorífico —y, por extensión, al comprador. Segundo: la calidad del dato pasa a ser un activo. Quien viene capturando bien los eventos de campo se monetiza; quien lo hace mal queda fuera del bid.
El cuello de botella técnico
Los softwares de gestión de rodeo locales todavía no terminan de estandarizar el export de datos en el formato GS1 que pide la cadena. Hay tres proyectos en marcha que prometen cerrar la brecha durante este año, pero por ahora el costo de adaptación lo absorbe en buena medida el frigorífico exportador.
Lucía Godoy
Cubre AgTech, sensórica y plataformas de datos para producción ganadera intensiva y semi-intensiva.
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